Si bien es cierto que no existe una receta mágica que consiga hacernos atractivos sexualmente a todo el mundo, si existen productos naturales que nos ayudan a aumentar de deseo y a mejorar nuestras relaciones sexuales. Suelen suscitar bastante expectación e incredulidad. Hemos creado esta página para ayudarte a conocerlos y ayudarte así en su elección.
Debes tener en cuenta que estos afrodisiacos, a diferencia de medicamentos como la viagra, son productos naturales, con pocas contraindicaciones y pueden ser disfrutados por mayoría de nosotros. No todos los productos de este tipo son realmente efectivos, en nuestras tiendas solo encontrarás los que realmente pueden ayudarte a aumentar el deseo en la mujer, a conseguir erecciones más firmes y disfrutar de relaciones sexuales más largas y placenteras.
Es poco habitual la necesidad de aumentar el deseo en el hombre, es más frecuente, por la edad, estrés, depresión… que el hombre pueda necesitar una ayuda para mejorar la erección. Disponemos de pastillas naturales, que mejoran el riego sanguíneo en el pene, ayudando a tener mayores erecciones y más duraderas. Son también perfectas conseguir varias relaciones sexuales en pocas horas.
En el caso de la mujer, la falta de libido suele producirse en diversas ocasiones, a lo largo de su vida. Los afrodisiacos ayudan a aumentar su deseo sexual, Realizadas con productos naturales como el Cistanches, ya fueron utilizadas en recetas antiguas para incrementar el deseo. Normalmente deben tomarse una o dos horas antes y su efecto dura más de 24 horas.
Este tipo de productos son muy conocidos desde hace ya más de dos décadas. Sus componentes naturales ayudan al hombre a tener más energía, eliminan la fatiga, mejorando así la duración y calidad del encuentro sexual. En la mujer aumenta el deseo sexual, facilita y mejora el orgasmo. Su uso es sencillo, unas gotas en cualquier bebida unos minutos antes del encuentro sexual.
Las feromonas estimulan el deseo sexual, con la ayuda de este tipo de perfumes, conseguiremos una mayor atracción para el sexo opuesto. Su utilización es muy sencilla, aplicar unas gotas en las zonas del cuello, las muñecas… y un truco muy efectivo no olvidarse de la ropa, en ella sus efectos son más duraderos. Su uso puede ser diario, ya que en su mayoría disponen de suaves y agradables fragancias.
Las mujeres que disfrutan más en sus relaciones sexuales, sufren mucho menos la falta de deseo sexual, por ello disponemos de una gran variedad de geles y cremas con las que conseguir tener más placer. Estos productos, estimulan el riego sanguíneo en las zonas más íntimas. Pueden utilizarse para conseguir un orgasmo, para tenerlo más rápidamente o para incrementar su placer…
Perfectas para mejorar nuestra autoestima y con ello aumentar el deseo sexual. Existen diversas cremas o sprays que nos ayudan a mejorar nuestro tamaño del pene gracias a una mejor circulación sanguínea, tendremos una erección más dura y un pene más largo. Si lo que deseas es alargar tus encuentros sexuales, los retardantes te ayudarán para que tu eyaculación llegue un poco más tarde.
Las feromonas han llegado diversos productos eróticos, para ayudarnos a preparar un ambiente más propicio para un encuentro sexual. Con un ambientador o un incienso con feromonas en la habitación, aumentará el deseo sexual en ella. También encontrarás aceites de masaje con feromonas, con los que tras el masaje, probablemente tu pareja no querrá dormir…
Para que puedas comprar tus productos afrodisíacos, tienes a tu disposición nuestra tienda online. Allí podrás encontrar los detalles de cada modelo y todas las marcas disponibles.
Hemos creado esta sección, para explicarte con detalle los diferentes tipos de afrodisíacos, sus características, un poco de su historia y curiosidades.
Son sustancias naturales que amplifican el deseo, la sensibilidad, aumentan la potencia sexual y el tiempo de las prácticas sexuales. Se han utilizado desde la antigüedad para mejorar las relaciones sexuales. Algunos especialistas aconsejan la abstinencia como el afrodisiaco natural más eficaz, aunque pocos son los que se conforman con esta afirmación.
Los ingredientes naturales utilizados para realizar afrodisíacos son muy variados, pasamos a detallarte los más conocidos:
- Especias: Nuez moscada, canela, el cilantro, azafrán, el cardamomo, la vainilla, el clavo, el jengibre, el anís…
- Las vitaminas: B6: Aumenta y prolonga las sensaciones sexuales. También favorece el orgasmo. La vitamina E: Aconsejada para hombres de más de 50 años, les ayuda en la fertilidad y con a conseguir una mayor potencia sexual.
- La raíz del Ginseng coreano: Utilizado desde hace milenios en china, para aumentar el deseo sexual derivado del estrés, ansiedad depresión…
- El apio y las trufas, ambas contienen feromonas.
- El chocolate: Utilizado ya por Giovanni Giacomo Casanova, que ingería grandes cantidades de él y éste le ayudaba con su excelente rendimiento sexual.
- Guaraná: Recibe su nombre de los indígenas guaranís del Amazonas, que lo utilizan desde la antigüedad como estimulante sexual.
Su nombre proviene de la palabra aphrodisiakos, de la antigua Grecia, en honor a Afrodita la diosa del amor, la sexualidad, la lujuria, la reproducción y la belleza.
En la antigua Roma se creía que la sangre aumentaba la virilidad, donde tras las luchas de los gladiadores en el circo, los ciudadanos corrían a la arena para beber la sangre de éstos, pensando que así recuperarían su propia virilidad.
Los árabes y las antiguas civilizaciones asiáticas, realizaban una mezcla con testículos de animales y diferentes plantas para utilizarlos como afrodisíacos.
En la cultura hindú, en el libro del Kamasutra, encontramos el uso de leche y miel como afrodisíacos.
El almizcle era utilizado ya en la Edad Media y es uno de los afrodisíacos que persisten en la actualidad en la alta perfumería. Se extraía de una glándula de la bolsa testicular del ciervo almizclero, que utiliza el intenso olor que desprende para atraer a las hembras.
No solo los afrodisíacos debían ser ingeridos, el olfato era el sentido que la cultura árabe utilizaba en forma de perfumes, como afrodisíaco, para aumentar la atracción del sexo opuesto.
La cantárida: En la antigüedad el extracto de cantárida, escarabajo de color verde, originario de la Península ibérica, también llamada la mosca española (Spanish fly) era utilizado para combatir úlceras en la piel y ayudar en casos de incontinencia urinaria, su efecto secundario daba paso a una erección inmediata del pene, fue así como se extendió su fama como el más potente de los afrodisíacos, en el siglo XVII su uso disminuyo a causa de varios envenenamientos que se le relacionaron con el consumo de cantárida. En el siglo XVIII unos caramelos con esta substancia, la volvieron a poner de moda.
Libido: Es el término para definir el deseo sexual, según la RAE esta palabra no debería acentuarse, pues se trata de una palabra llana, aunque habitualmente es acentuada como esdrújula: libido. Del mismo modo, el sustantivo que define su género es la y no el.
El abuso de los afrodisíacos causó la muerte del rey Fernando el católico, que murió de sobredosis de un cóctel preparado con diversos ingredientes que incluían una gran cantidad de testículos de toro. Su impotencia y obsesión por tener descendencia con su segunda mujer, le llevó a la tumba.